domingo, 14 de septiembre de 2008

SÍ ES PAÍS PARA VIEJOS

En España, 17 de cada 100 niños sufren el abandono de hecho. Con este nuevo término, producto de mi habitual manía crítica, quiero hacer referencia a ese segmento de la población más joven que pasa las tardes sin sus padres. A ese grupo de niños de entre 6 y 11 años que, cuando salen de sus centros de estudio, son poseedores de la más absoluta responsabilidad. Víctimas de una soledad impuesta -en su mayoría- por el tejido sociolaboral en el que se hallan enredados sus progenitores. Estos datos, que se desprenden de la Encuesta de Infancia en España 2008, realizada por la Fundación SM, la Universidad Pontificia de Comillas y el Movimiento Junior, ponen de relieve que, más allá de los abandonos de derecho, los niños también sufren otro tipo de desatenciones, intencionadas o circunstanciales, que, a mi modo de ver, pueden marcar su conducta o emociones futuras. Resulta difícil saber si el niño abandonado hace escasos días en un confesionario de la iglesia de Santa Teresa y San José, cercana a la madrileña Plaza de España, sufrirá en algún momento de su infancia los “tele-cuidados” de sus padres. Probablemente no, pues son muchos los criterios de comodidad y disponibilidad de atenciones los que deben reunir los potenciales padres adoptivos. Desconozco también si los 69 niños dados en adopción el pasado año en la Comunidad de Madrid mediante renuncia hospitalaria entrarán en un futuro inmediato en estos porcentajes de “tele-asistencia”. Disculpándome de redundancias cuasi-obligatorias de mención, permítanme reinformarles nuevamente de mi inclinación hacia el no. Estoy casi seguro de que las 2500 familias madrileñas que esperan adoptar a un niño harán de sus brazos canastillas las 24 horas al día. Y aquí entran en escena los absurdos debates sobre el amor incondicional de los lazos de sangre, temática a la que doy portazo –y queda clara mi postura- para insistir en lo duro que es ser niño hoy día. Trastornos alimenticios y de sueño, desconexión social con el grupo de iguales, sentimientos de responsabilidad precoces -con el consiguiente problema a la hora de manejar sus recursos de adaptación cuando sean adultos- y dificultades en la compresión de sus sentimientos y los de los demás, son algunos de los problemas físicos y psicológicos que, según los expertos, puede padecer esta generación de “niños llave”, llamados así por no tener a nadie que les abra la puerta de casa. Por ser ellos los que salen y entran de su guarida cuando quieren. Si a esto le sumamos los malos tratos que algunos sufren en las aulas y en los recreos, la débil legislación en materia de pederastia, y las ridículas sanciones que puede llegar a imponer nuestro Poder Judicial a un juez por el retraso en la ejecución de una condena relacionada con el abuso a un menor, quédense viejos los jóvenes. Más si recordamos que la Comunidad de Madrid prepara la creación de un “mecanismo” que permita a las madres desprenderse de sus bebés preservando su identidad. Bien es cierto que el “depósito oficial” de hijos garantiza la salud y la supervivencia del neonato que va a ser abandonado. Que se evitarían abandonos de bebés en puertas de jugueterías, parques o contenedores. Pero, ¿no se multiplicarían así los abandonos de niños recién nacidos? Bonito ejemplo, pues, para las generaciones venideras. Todo un flaco favor a los trabajos de concienciación en materia de prevención de embarazos no deseados. Javier de Matrice.

SOBRE MÍ

SOBRE MÍ

EN TERCERA

Javier G. Cobo, nombre real de Javier de Matrice, nació en Madrid en 1982. Periodista digital y Licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense de Madrid (2000-2005), ha sido becario de realización en Telemadrid y ha trabajado como redactor/presentador en Localia Fuenlabrada Televisión (2006). Su experiencia en radio pasa por la redacción/locución de los Servicios Informativos de Radio Complutense -107,5 FM- (2000-2004) y por la realización de crónicas y cuñas puntuales para Cadena Ser Madrid Sur. Es también diplomado en Arte Dramático por Metrópolis c.e. , y ha sido dirigido en teatro por Tina Sainz (preproducción de Nuestra Ciudad, 2004), Pilar Vicente (La tienda de los horrores, 2009), P. Moraelche (Bésame, tonto, 2010), Javier Delgado (El enfermo imaginario, 2011), Patricia Chávarri (El Rey Sol, 2012) y Alfonso Gómez (¡Usted es Ortiz!, 2013). Es asimismo autor de Los calostros de la Gachosa (teatro breve). En televisión ha colaborado como actor en programas como Cyberclub, La Nuestra o Sucedió en Madrid (Telemadrid, 2005). Actuaciones en cine [cortometrajes]: Así fue (Julia Gangutia, 2013), Ni siquiera Descartes (Trinidad Sánchez y Daniel Lavín González, 2013), Nada sin mí (Rodrigo Delgado y Jorge Escudero, 2013) y Extraterrestres generosos (Trinidad Sánchez, 2013). Actuaciones en web series: Sayón (The Executioner), dirigida por George Karja (2013-2014).
Contacto: javierdematrice@gmail.com