NO ESTÁ DE MODA PRACTICAR SEXO
Absurda me parecía la letra de esta canción interpretada por un grupo musical andaluz del que poco después emergió la actriz Gala Évora. Antes no tenía sentido el título de este tema, pero hoy en día sí. Es ahora cuando no se lleva practicar sexo. Bien porque nuestra salud y algunos estafadores nos lo impiden. O bien porque nos lo desaconseja una ridícula guía repartida hasta hace pocos días en algunas consultas del hospital Carlos III de Madrid. “Actitudes que sólo persiguen la satisfacción personal del instinto sexual, como la búsqueda del placer con uno mismo (masturbación) o con otra persona, suelen deteriorar la grandeza de la sexualidad humana”, informaba el impreso editado por la Fundación Investigación y Educación en Sida: Adolescentes frente al sida: preguntas con respuestas. Recetas condimentadas por la moral más rancia, probablemente con reminiscencias directas del catolicismo más exacerbado, no era sino la materia prima de esta guía que aconsejaba castidad frente al sida. Cuestionando la eficacia de los preservativos y repartiendo latigazos reprobadores contra el colectivo homosexual: “La homosexualidad se asocia con mayor frecuencia al contagio de enfermedades de transmisión sexual y trastornos mentales. Aunque hay que ser comprensivo e intentar ayudar a las personas con hábitos homosexuales, en lo posible hay que ayudarles a solucionar su alteración conductual”, subrayaba el polémico documento, fundamentado en estudios científicos. Al menos eso dicen. Mas cuestiono las adoctrinantes lecciones de castidad y fidelidad de la guía cuando recuerdo que, según la Sociedad Española Interdisciplinaria del Sida, el 50% de los nuevos casos de infección por VIH parte de contactos entre heterosexuales, el 25% tiene su origen en relaciones entre homosexuales, y el 12% en el intercambio de utensilios contaminados. También cuando constato que, según un estudio de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia presentado el pasado 17 de septiembre en Barcelona, cuatro de cada diez mujeres de entre 15 y 50 años mantiene sexo sin protección. Y cuando descubro que, según datos de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria, 18. 000 adolescentes se quedan embarazadas cada año en nuestro país. Cierto puede ser que cuando se mantienen relaciones bajo la influencia del alcohol y de las drogas aumente la posibilidad de no percibir deslizamientos ocasionales del condón. Pero estos hechos puntuales, unidos a la inexperiencia de los principiantes a la hora de enfundarse sus profilácticos, no justifican una atemorizadora y utópica castidad hasta la unión fiel- utopía para los religiosos, por supuesto-. La solución pasa por una mejor información y por el fácil acceso a los métodos de prevención, no por la prohibición, que no sería sino la causante de un mayor número de trastornos mentales. "Todo deseo estancado es un veneno", decía el novelista André Maurois. “Nos parece intolerable que en las consultas del Servicio de Enfermedades Infecciosas de este hospital (Carlos III) se proporcione a los pacientes un folleto cuya información contiene una considerable carga ideológica. En esta publicación se realizan afirmaciones que van en contra del conocimiento científico actual, son homófonas y culpabilizan y discriminan a las personas con VIH. Está comprobado que este tipo de actitudes, además de menoscabar el respeto y consideración que merece cualquier paciente, favorecen la expansión de la pandemia de VIH. Es más, tras una larga y fructífera historia de investigación y avance en la prevención del VIH y el sida, arrojar dudas sobre la eficacia y efectividad del preservativo desde un servicio sanitario público es un acto de irresponsabilidad que afecta a la salud pública”, escribía en una carta al director de El País -publicada el 20 de noviembre de 2008- Tomás Hernández Fernández, vicepresidente de la Asociación Madrileña de Salud Pública y médico especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública. Queda claro, pues, que los autores de esta guía deberían emplear también profilácticos en su verborrea y pluma. Precisamente alguno de aquellos preservativos que muchos españoles no pueden utilizar debido a la disfunción eréctil que padecen. Plausible en este sentido la noticia del desmantelamiento en Murcia -el pasado 17 de noviembre- de una red dedicada a la venta en Internet de comprimidos falsificados de Viagra y otros medicamentos con similares “efectos”. ¿Cómo es posible que todavía haya quienes desconozcan que la ley en nuestro país sólo permite vender medicamentos en farmacias? ¿Es la vergüenza de quienes sufren este tipo de disfunción lo que les lleva a comprar Viagra por la red? Quizás merezca recordar que el 62% de los medicamentos que se compran por Internet son falsos o no siguen los parámetros de calidad requeridos. Por no hablar de salubridad. ¿Es acaso una casa de campo rodeada de excrementos de perros y gatos -como la desmantelada en Puerto Lumbreras, Murcia- el mejor almacén para soluciones médicas? Es más, cabe apreciar que aunque en este caso los medicamentos sólo contenían el 68% del principio activo, en ocasiones se ha llegado a alterar la composición de los comprimidos hasta límites de gran peligrosidad, llegando a venderse pastillas cuya dosis era tres veces superior a la “indicada”, así como unidades que contenían éxtasis o anfetaminas. Me uno de esta manera a aquellos profesionales que demandan una revisión del Código Penal que permita equiparar el delito de falsificación de medicamentos al de drogas duras, endureciéndose así las penas hasta los nueve años. Recordemos que en nuestro país la vía penal castiga esta tipología de delito con entre tres meses y cuatro años y medio de prisión, así como con una sanción límite de 220.000 euros. Insuficiente condena tratándose de atentados contra la Salud, nuestro bien más preciado. Sea por unos u otros motivos, lo que queda claro es que no hay día en que no se intente obstaculizar o dificultar una de nuestras prácticas más sanas y recomendables (con precaución): el sexo. Javier de Matrice
EN TERCERA
Javier G. Cobo, nombre real de Javier de Matrice, nació en Madrid en 1982. Periodista digital y Licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense de Madrid (2000-2005), ha sido becario de realización en Telemadrid y ha trabajado como redactor/presentador en Localia Fuenlabrada Televisión (2006). Su experiencia en radio pasa por la redacción/locución de los Servicios Informativos de Radio Complutense -107,5 FM- (2000-2004) y por la realización de crónicas y cuñas puntuales para Cadena Ser Madrid Sur. Es también diplomado en Arte Dramático por Metrópolis c.e. , y ha sido dirigido en teatro por Tina Sainz (preproducción de Nuestra Ciudad, 2004), Pilar Vicente (La tienda de los horrores, 2009), P. Moraelche (Bésame, tonto, 2010), Javier Delgado (El enfermo imaginario, 2011), Patricia Chávarri (El Rey Sol, 2012) y Alfonso Gómez (¡Usted es Ortiz!, 2013). Es asimismo autor de Los calostros de la Gachosa (teatro breve). En televisión ha colaborado como actor en programas como Cyberclub, La Nuestra o Sucedió en Madrid (Telemadrid, 2005). Actuaciones en cine [cortometrajes]: Así fue (Julia Gangutia, 2013), Ni siquiera Descartes (Trinidad Sánchez y Daniel Lavín González, 2013), Nada sin mí (Rodrigo Delgado y Jorge Escudero, 2013) y Extraterrestres generosos (Trinidad Sánchez, 2013). Actuaciones en web series: Sayón (The Executioner), dirigida por George Karja (2013-2014).
Contacto: javierdematrice@gmail.com